Ama y ayuda a los niños
Los niños de hoy serán la civilización del mañana.
Traer a un hijo al mundo de hoy, es casi lo mismo que
meterlo en la jaula de un tigre. Los niños no pueden
manejar su medio ambiente7 y carecen de verdaderos
recursos. Necesitan amor y ayuda para tener éxito.
Es un delicado problema a discutir. Existen casi
tantas teorías sobre la forma de educar a un hijo, o
sobre la forma de no hacerlo, como existen padres.
Sin embargo, si alguien lo hace incorrectamente
puede causar mucho dolor y hasta podría complicar
los años venideros de sus hijos. Algunas personas
tratan de educar a sus hijos en la misma forma en
que las educaron a ellas, otras intentan exactamente
lo opuesto, y muchas otras se adhieran a la idea de
que a los hijos sólo se les debería dejar crecer por sí
mismos. Nada de esto garantiza el éxito. El último
método se basa en la idea materialista8 de que el
desarrollo de un niño es paralelo a la historia
evolucionista9 de la raza; que en alguna forma mágica
e inexplicable, los “nervios” del niño “madurarán” a
medida que crece y el resultado será un adulto moral10
y de buen comportamiento. Aunque la teoría se
desmiente fácilmente (basta hacer notar la numerosa población criminal cuyos nervios, de alguna manera,
no maduraron) es una forma perezosa de educar a los
niños, y tiene cierta popularidad. Esto no se hará cargo
del futuro de la civilización, ni de tus años de vejez.
Un niño se parece un poco a una pizarra en
blanco. Si escribes algo erróneo en ella, dirá cosas
erróneas. Pero a diferencia de una pizarra, un niño
puede empezar a ser el que escriba por su parte: el
niño tiende a escribir lo que ya se ha escrito. El
problema se complica por el hecho de que aunque la
mayoría de los niños son capaces de ser muy honestos,
unos cuantos nacen dementes, y en la actualidad,
algunos incluso nacen drogadictos: pero ese tipo de
casos son muy raros.No ayuda tratar de “comprar” al niño con una
cantidad abrumadora de juguetes y posesiones o
sofocarlo y protegerlo: el resultado puede ser muy malo.
Uno tiene que decidir en qué quiere que se
convierta el niño. Esto se modifica por varios factores:
a) lo que el niño básicamente puede llegar a ser debido
a su naturaleza y a su potencial11 inherentes12;
b) lo que
el propio niño realmente quiere llegar a ser;
c) lo
que uno quiere que el niño llegue a ser;
d) los recursos
disponibles. Pero recuerda que cualquiera que sea
el resultado, el niño no sobrevivirá bien a menos que,
finalmente, llegue a tener confianza en sí mismo y
sea muy moral. De lo contrario, es probable que el
producto final sea un peligro para todos, incluyendo
al niño.Cualquiera que sea el afecto que se tenga por el
niño, recuerda que a la larga, no podrá sobrevivirbien si no tiene los pies en el camino a la
supervivencia. No será accidental que el niño
actúe mal: la sociedad contemporánea está hecha
a la medida para que el niño fracase.
Será de gran ayuda para el niño si logras que
comprenda los preceptos13 que contiene este libro y
esté de acuerdo en seguirlos.
Lo que sí funciona es sencillamente tratar de ser
amigo del niño. Es una gran verdad que un niño
necesita amigos. Trata de averiguar cuál es realmente
el problema del niño y sin destruir sus soluciones,
trata de ayudarle a resolverlo. Observa a los niños... y
esto se aplica incluso a los bebés. Escucha lo que te
digan sobre su vida. Deja que ellos ayuden. Si no los
dejas, se sentirán abrumados por el sentido de
obligación14 que entonces tienen que reprimir.
Será de gran ayuda para el niño si logras que
comprenda este camino a la felicidad, que esté de
acuerdo con él y que lo siga. Podría tener un efecto
enorme en la supervivencia del niño y en la tuya.
Es un hecho que a un niño no le va bien sin amor.
La mayoría de los niños lo tienen en abundancia para
corresponder a él.
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