Cuida de
ti mismo
1-1. Recibe la atención necesaria
cuando estés enfermo.
Cuando la gente se enferma e incluso cuando
tiene enfermedades contagiosas, a menudo no se
aísla de los demás ni busca el tratamiento adecuado.
Como fácilmente puedes ver, esto tiende a ponerte en
peligro. Insiste en que una persona tome las
precauciones apropiadas y reciba la debida atención
cuando esté enferma.
1-2. Mantén limpio tu cuerpo.
Las personas que no se bañan o no se lavan las
manos con regularidad pueden ser portadoras de
gérmenes y te ponen en peligro. Tienes todo el
derecho de insistir que las personas se bañen con
regularidad y se laven las manos. Es inevitable que
alguien se ensucie al trabajar o al hacer ejercicio.
Haz
que después se asee.
1-3. Protege tus dientes.
Se ha dicho que si uno se cepilla los dientes
después de cada comida, nunca sufrirá de caries.
Esto o masticar chicle después de cada comida ayuda
a defender a los demás de enfermedades orales y mal
aliento. Sugiere a otros que protejan sus dientes.
1-4. Aliméntate adecuadamente.
Las personas que no se alimentan adecuadamente
no son de gran ayuda ni para ti ni para ellas mismas.
Tienden a tener un nivel bajo de energía. A veces se
ponen de mal humor. Se enferman con más facilidad.
No se necesitan dietas extrañas para alimentarse
adecuadamente, pero sí es necesario que uno coma
alimentos nutritivos con regularidad.
1-5. Descansa.
Aunque muchas veces a lo largo de la vida
nos vemos obligados a trabajar a horas en que
normalmente ya estaríamos dormidos, una persona
que no logra descansar adecuadamente puede
convertirse en una carga para los demás. Las personas
cansadas no están alerta, pueden cometer errores,
sufren accidentes. Justo cuando las necesitas pueden
dejarte toda la carga de trabajo. Ponen en peligro a los
demás. Insiste en que la gente que no descansa
apropiadamente, lo haga. |